Pues ya estamos de camino a Budapest, la gran rival de la ciudad que estamos dejando atrás. Sensaciones? Que esta ciudad es una seria candidata a acogerme cuando me mude al extranjero (tías aparte, el centro es muy chulo y lo que hemos visto del resto de la ciudad no es demasiado desolador) , y que tenemos que volver en fin de semana. Mucho bar. Mucho. Y en cuanto a las tías me remito al post anterior.
Como despedida en la estación de autobuses, nos hemos encontrado al súperpibón. Ha habido miraditas pero nos ha faltado valor para entrarle.
Salud y tías buenas.






